
Nuestra Historia
Todo comenzó en los años 50, cuando abrimos las puertas de un pequeño taller de sastrería para caballero, impulsados por la pasión por el buen vestir, el trabajo bien hecho y el trato cercano con cada cliente. Desde el primer día, entendimos la confección como un oficio basado en la calidad, el detalle y la confianza.
Durante décadas, ese amor por la confección a medida y la dedicación puesta en cada prenda nos permitió crecer y consolidar una clientela fiel, que valoraba no solo el resultado final, sino también la cercanía y el compromiso que ofrecíamos en cada encargo.
En 1986 dimos un paso decisivo que marcaría el rumbo de nuestra empresa. Decidimos volcar toda nuestra experiencia y conocimiento en un nuevo desafío: el vestuario laboral. Así nació Uniformes Simpro, con una misión clara: vestir al profesional de cualquier sector con prendas funcionales, resistentes y diseñadas para rendir en el día a día, sin renunciar a la comodidad ni a una imagen cuidada.



Todo comenzó en 1946, cuando abrimos las puertas de un pequeño taller de sastrería para caballero, impulsados por la pasión por el buen vestir, el trabajo bien hecho y el trato cercano con cada cliente. Desde el primer día, entendimos la confección como un oficio basado en la calidad, el detalle y la confianza.
Durante décadas, ese amor por la confección a medida y la dedicación puesta en cada prenda nos permitió crecer y consolidar una clientela fiel, que valoraba no solo el resultado final, sino también la cercanía y el compromiso que ofrecíamos en cada encargo.
En 1986 dimos un paso decisivo que marcaría el rumbo de nuestra empresa. Decidimos volcar toda nuestra experiencia y conocimiento en un nuevo desafío: el vestuario laboral. Así nació Uniformes Simpro, con una misión clara: vestir al profesional de cualquier sector con prendas funcionales, resistentes y diseñadas para rendir en el día a día, sin renunciar a la comodidad ni a una imagen cuidada.

